Vivimos juntos

Muchas veces un montón de obligaciones hacen que nuestra vida se complique hasta el punto de impedirnos recordar cómo veíamos el mundo con ojos de niño. Para establecer una comunicación sana con nuestros hijos, tenemos que comprender sus puntos de vista y dedicarles muchas, muchas, muchas horas.

Esta sección recoge algunas propuestas de libros para leer con ellos, o actividades para realizar juntos, ordenadas por temas.

(Fuente de las reseñas: SOL)

Relación entre padres e hijos

Lecturas de 3 a 5 años

Si el cariño se midiera en longitud, peso o tamaño, parece que la mamá liebre siempre vencería. Pero su hija, la liebre pequeña, está empeñada en quererla más. Un juego para medir el cariño en el que, al final, lo importante no es el cuánto sino el cómo, es decir, el saber expresar ese amor. Las bellas ilustraciones de colores suaves reflejan el cariño y la relación entre madre e hija. Un delicioso cuento dirigido a los más pequeños.
Sam McBratney y Anita Jeram, Adivina cuánto te quiero, Kókinos, Barcelona, 1998, ISBN: 84-88342-06-3

Los niños pequeños necesitan reafirmar su personalidad de forma continua y asegurarse firmemente de que sus seres queridos les aman. Por eso cambian con frecuencia de humor y se pasan el día preguntándonos: «¿Me quieres?» Leamos esta historia con ellos porque se sentirán plenamente identificados con el pequeño zorrito. Y de paso demostrémosles que nosotros, como la madre de Colín, pase lo que pase, siempre les querremos.
Un delicioso álbum en el que historia e ilustraciones destacan igualmente por su delicadeza y ternura.

Debi Gliori, Siempre te querré, Timunmas, Barcelona, 2001, ISBN: 84-480-1632-7

Osito cuenta a papá oso qué cosas le gusta hacer con él a lo largo del día: pasear, jugar, ir de excursión, bailar, abrazarse… Un libro que nos habla de los sentimientos de los hijos hacia los padres; de la importancia de compartir los buenos (y los no tan buenos) momentos del día, de la necesidad de afecto, cariño y protección. Las ilustraciones transmiten al lector vitalidad, simpatía y complicidad. Con algunos guiños, como la presencia escondida de un pequeño topo ¡Búscalo! Muy interesante para leer en compañía.

Nele Moost y Michael Schober, Yo te tengo a ti y tú me tienes a mí, SM, Madrid, 2001, ISBN: 84-348-8610-3

Un niño describe las virtudes de su papá dando rienda suelta a su imaginación. El autor propone un estimulante juego en el que el lector infantil necesita la complicidad del adulto para su pleno disfrute. Un álbum lleno de elementos surrealistas y referencias culturales y literarias cuya principal riqueza se halla en las ilustraciones, todas ellas susceptibles de ser contempladas bajo una doble mirada.

Anthony Browne, Mi papá, Fondo de Cultura Económica, México D.F., 2002, ISBN: 968-16-6443-4

Para leer antes de reñirme…

Un día la ratoncita Inés se levanta y todo lo hace del revés: desayuna espaguetis, se calza la zapatilla derecha en el pie izquierdo, monta en la bicicleta de espaldas. Su madre soporta en silencio la actitud transgresora de la ratita, hasta que con un juego resuelve el conflicto de una forma divertida, enseñando a su hija cómo se hacen las cosas de forma correcta. La historia contiene un guiño de complicidad hacia el adulto y el pequeño lector que, en muchos casos, se verá identificado con el comportamiento travieso de Inés. Las ilustraciones resaltan la gesticulación de los personajes.

Anita Jeram, Inés del Revés, KókinosMadrid, 1996, ISBN: 84-88342-38-1

La mamá pingüino chilló tan fuerte a su hijo que lo rompió en mil pedazos. Después se arrepintió y pidió perdón. Un sencillo argumento para exponer que en las relaciones familiares hay tiempos y motivos para enfadarse y para reconciliarse. Las ilustraciones tienen una gran fuerza narrativa y resultan en ocasiones tanto o más descriptivas que el propio texto. Están acertadamente secuenciadas y contienen detalles que no aparecen en la narración. Una breve historia circular llena de humor, ternura y sorpresas, adecuada para contar a los más pequeños.

Jutta Bauer, Madrechillona, Lóguez, Santa Marta de Tormes (Salamanca), 2001, ISBN: 84-89804-36-2

Lecturas de 6 a 8 años

Rosa tiene que acudir a cenar a casa del jefe de su padre. Debe ser educada y agradable, pero nadie tiene tiempo de explicárselo bien, así que tratará de hacerlo a su manera. Rosa imita el comportamiento que los mayores tienen con ella. Pero ¡menudo caos! Si eso está bien, piensa ella, ¿por qué me han castigado? Y una vez más deduce que a los mayores no hay quien los entienda.

Juan Carlos Chandro, Rosa está hecha un lío, Pearson Educación, Madrid, 2002, ISBN: 84-205-3740-3


Totó es un niño que quiere averiguar quién es. Para ello comienza a preguntar a todo el mundo. Cada persona le da una respuesta diferente: para su madre es un hijo; para su hermana, un hermano; para su abuelo, un nieto… ¿Cuántas cosas puede ser Totó a la vez? ¿Averiguará Totó quién es en realidad?

Gianni Rodari, ¿Quién soy yo?, Edelvives, Zaragoza, 2006, ISBN: 84-236-5774-1

Los niños desean a veces cosas que a los adultos les parecen muy raras. Por ejemplo, escuchar el mismo cuento todas las noches. Los niños lloran a todo pulmón y lo hacen sólo para que se les oiga bien. Hay niños grandes y pequeños, de todos los tipos y colores. Y lo más curioso de todo es que hay mayores que son como niños.

Beatriz Almagna, ¿Qué es un niño?, SM, Boadilla del Monte (Madrid), 2009, ISBN: 978-84-675-3392-7

Lecturas de 9 a 11 años

La tigresa ha perdido a sus cachorros a manos de unos cazadores. Su cólera hacia los humanos se ha despertado y como venganza arrasa pueblos enteros y acaba con ellos. Como solución al asedio provocado por la tigresa, una vieja adivina propone a la reina abandonar a su hijo en manos del fiero animal. Según la anciana, al niño no le sucederá nada malo, pero como madre, la reina no puede evitar el desconsuelo.

Chen Jiang  Hong, El príncipe tigre, Corimbo, Barcelona, 2005, ISBN: 84-8470-213-8

Nicolás intenta hacer las cosas bien: limpiarse los zapatos él solo (lástima que el betún sea tan negro y manche tanto), ayudar a su madre a poner la casa en orden, desaparecer cuando hay invitados… Lo que pasa es que casi siempre todo se complica y le echan la culpa a él, qué injusticia. Por eso prefiere jugar con sus amigos en el descampado, donde planean construirse una casa, aunque no se ponen de acuerdo en si va a tener piscina o no.

René Goscinny, ¡Ojo con el pequeño Nicolás!, Alfaguara, Madrid, 2008, ISBN: 978-84-204-7262-1

Otras actividades para compartir

La lectura es, sin duda, muy importante en el desarrollo educativo de un niño. Pero cada persona es distinta a las demás y no todo vale para todos. Algunas personas se sentirán más cómodas trabajando “con sus manos” en lugar de leer un libro. El objetivo es fomentar la buena comunicación entre padres e hijos y cuidarla, no importa por qué camino.

8 de marzo de 2010

Inspirado en el Módulo de construcción con tortillas de Damián Ortega, aquí se describe un trabajo manual para realizar con niños desde 3 hasta 12 años, dependiendo en cada caso del grado de complejidad que se escoja.


El papel ha de ser resistente, al menos el que se use como base, para que resulte un juguete útil y dure un tiempo. Las decoraciones pueden realizarse con cualquier material adecuado, desde papel pintado por el propio niño hasta hojas de revista, postales antiguas, etc.


Para dibujar los círculos, sirven como modelo vasos de distinto tamaño.

Al aire libre

Para quienes se desenvuelvan mejor fuera de casa, las posibilidades de compartir experiencias con los niños son también muchas.

En cualquier salida a la montaña, al campo o a la playa, sea larga o corta, podemos realizar actividades sencillas, emocionantes y divertidas.

Ahora que se acerca el buen tiempo, por ejemplo, podemos salir con los niños ¡Tras la pista de la primavera!

El juego puede ser tan sencillo como buscar durante un rato señales que nos indiquen la llegada de la nueva estación, y puede ir complicándose según las posibilidades de cada momento: vestirse con la ropa adecuada para ir de excursión puede convertirse en parte de la aventura; permitir al niño que tome fotografías digitales para elaborar después un álbum en casa, donde reúna todas las pistas es otra forma; llevar preparado de antemano un “Informe de pistas” para rellenar a medida que vamos encontrando señales (insectos propios de la estación; primeros brotes apenas perceptibles; distintos tonos de verde en algunas hojas), y así hasta donde la imaginación nos lleve.

Este tipo de actividades potencian la curiosidad, ofrecen un ámbito relajado para practicar el respeto hacia lo que nos rodea (plantas y animales incluidos) y estrechan los lazos entre quienes las practican de forma regular.

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